Hola, autor curioso:
Has llegado a la página que todos leemos (o al menos bicheamos por encima). Como seres humanos necesitamos saber quién hay detrás de las cosas, qué cara tendrá, cómo hablará, si me dará buena o mala espina o si conectaremos, aunque sea a través de una pantalla.
Bien, pues soy una persona normal que nació en plenas Olimpiadas del 92, aunque nunca he sido muy atlética. Siempre he sido una niña muy sensible (incluso se me ha definido así con una connotación más bien negativa), aunque con los años he aprendido que mi sensibilidad siempre ha sido algo especial.
Soy intuitiva, creativa, perfeccionista, soñadora, inquieta y emprendedora como la copa de un pino. Con dieciséis años ya supe que quería ser mi propia jefa. Nunca me han gustado los sistemas convencionales.
El marketing editorial ha sido mi último gran amor, aunque he tenido muchos por el camino: el periodismo, la investigación privada (sí, puedo ser detective), la comunicación, la literatura y la escritura.
Hace poco hablé con mi madre y le dije que pensaba que tenía mucha suerte (o eso quiero creer) porque me había llevado la parte más artística e intuitiva de mi árbol genealógico:
La escritura y el amor por la literatura de mi abuela paterna.
El arte, el dibujo y el disfrute por la pintura de mi abuelo paterno.
La intuición (que también tiene mi madre), la naturaleza, el cuidado de las plantas y la conexión con ellas de mi abuela materna.
Después de dar mil bandazos en la vida buscando quién era, qué quería y cuál era mi propósito, conocí el marketing editorial. ¿Hola? ¿Existía la posibilidad de juntar todo lo que más me gustaba y llevaba en la sangre (la venta viene de mi padre)? ¿De dedicarme a enseñar y acompañar a autores a autoconocerse (si no sabes de lo que hablo, ve a la página de Inicio de la web)? ¿A enseñarles a llegar a nuevos lectores que se emocionarán con sus historias y a monetizarlas?
Había encontrado mi ikigai.
¿Y qué hace una cuando encuentra su motor en la vida?
Darlo todo. A muerte.
Y así fue como, después de casi siete años, me siento aquí a contarte que he acompañado a más de 400 autores a mejorar su marketing y a conseguir cifras que nunca habían imaginado (pero, sobre todo, a recuperar la ilusión vender y hablar de su obra). También he trabajado con editoriales, mejorando su catálogo, su estrategia de lanzamientos, sus contenidos y su visibilidad. Y me encanta, qué puedo decir.
Además, tengo un podcast dirigido a escritores, Ediciones Rebeldes, de la mano de mi amiga y socia Blanca Revenga, donde hablamos de cómo editar, publicar y vender tu libro sin pelos en la lengua.
También tengo un libro de marketing para escritores, Haz que te lean, el primer volumen de una colección de seis que deberías tener en tu librería si eres autor y quieres dedicarte a esto.
Para los que os gusta saber qué formación tengo, porque eso da caché (aunque para mí no): Grado en Comunicación e Investigación Privada, Grado en Marketing y Publicidad y, además, formación específica en marketing editorial por Planeta y Penguin Random House (dos grupos editoriales muy potentes en España).
Aunque, a decir verdad, y aunque todo eso me ha enseñado mucho, lo que de verdad ha marcado un antes y un después han sido las horas que le he echado a aprender, probar y equivocarme; las sesiones con autores y las horas de acompañamiento; los fines de semana trabajados; los «hoy no puedo quedar» por apostar por mis sueños y experimentarlo todo para poder recomendarlo después.
Imagino que el resumen es uno:
VIVIENDO la vida que quiero.
¿Y tú qué vida quieres para ti?
¿Y para tus libros?
Hola, autor curioso:
Has llegado a la página que todos leemos (o al menos bicheamos por encima). Como seres humanos necesitamos saber quién hay detrás de las cosas, qué cara tendrá, cómo hablará, si me dará buena o mala espina o si conectaremos, aunque sea a través de una pantalla.
Bien, pues soy una persona normal que nació en plenas Olimpiadas del 92, aunque nunca he sido muy atlética. Siempre he sido una niña muy sensible (incluso se me ha definido así con una connotación más bien negativa), aunque con los años he aprendido que mi sensibilidad siempre ha sido algo especial.
Soy intuitiva, creativa, perfeccionista, soñadora, inquieta y emprendedora como la copa de un pino. Con dieciséis años ya supe que quería ser mi propia jefa. Nunca me han gustado los sistemas convencionales.
El marketing editorial ha sido mi último gran amor, aunque he tenido muchos por el camino: el periodismo, la investigación privada (sí, puedo ser detective), la comunicación, la literatura y la escritura.
Hace poco hablé con mi madre y le dije que pensaba que tenía mucha suerte (o eso quiero creer) porque me había llevado la parte más artística e intuitiva de mi árbol genealógico:
La escritura y el amor por la literatura de mi abuela paterna.
El arte, el dibujo y el disfrute por la pintura de mi abuelo paterno.
La intuición (que también tiene mi madre), la naturaleza, el cuidado de las plantas y la conexión con ellas de mi abuela materna.
Después de dar mil bandazos en la vida buscando quién era, qué quería y cuál era mi propósito, conocí el marketing editorial. ¿Hola? ¿Existía la posibilidad de juntar todo lo que más me gustaba y llevaba en la sangre (la venta viene de mi padre)? ¿De dedicarme a enseñar y acompañar a autores a autoconocerse (si no sabes de lo que hablo, ve a la página de Inicio de la web)? ¿A enseñarles a llegar a nuevos lectores que se emocionarán con sus historias y a monetizarlas?
Había encontrado mi ikigai.
¿Y qué hace una cuando encuentra su motor en la vida?
Darlo todo. A muerte.
Y así fue como, después de casi siete años, me siento aquí a contarte que he acompañado a más de 400 autores a mejorar su marketing y a conseguir cifras que nunca habían imaginado (pero, sobre todo, a recuperar la ilusión vender y hablar de su obra). También he trabajado con editoriales, mejorando su catálogo, su estrategia de lanzamientos, sus contenidos y su visibilidad. Y me encanta, qué puedo decir.
Además, tengo un podcast dirigido a escritores, Ediciones Rebeldes, de la mano de mi amiga y socia Blanca Revenga, donde hablamos de cómo editar, publicar y vender tu libro sin pelos en la lengua.
También tengo un libro de marketing para escritores, Haz que te lean, el primer volumen de una colección de seis que deberías tener en tu librería si eres autor y quieres dedicarte a esto.
Para los que os gusta saber qué formación tengo, porque eso da caché (aunque para mí no): Grado en Comunicación e Investigación Privada, Grado en Marketing y Publicidad y, además, formación específica en marketing editorial por Planeta y Penguin Random House (dos grupos editoriales muy potentes en España).
Aunque, a decir verdad, y aunque todo eso me ha enseñado mucho, lo que de verdad ha marcado un antes y un después han sido las horas que le he echado a aprender, probar y equivocarme; las sesiones con autores y las horas de acompañamiento; los fines de semana trabajados; los «hoy no puedo quedar» por apostar por mis sueños y experimentarlo todo para poder recomendarlo después.
Imagino que el resumen es uno:
VIVIENDO la vida que quiero.
¿Y tú qué vida quieres para ti?
¿Y para tus libros?